
De la carretera a cartera
20 Marzo 2009
Allá por 1993, dos hermanos diseñadores gráficos de Zurich imaginaron algo que fuera resistente y en lo que pudieran llevar sus trabajos. Pensaron entonces en las bicis que usaban y en los camiones junto a los que se jugaban la vida cada día. Lonas, neumáticos y cinturones de seguridad con los que Markus y Daniel empezaron a producir carteras y bolsos. Así nació Freitag. Hoy, más de quince años después, nos cuentan su experiencia.
"Estamos muy orgullosos de estos últimos quince años. Haber desarrollado todo esto a partir de la simple idea de crear un bolso. Empezamos vendiendo lo que hacíamos a nuestros amigos y casi sin darnos cuenta todo fue creciendo. Luego llegaron los premios y las exposiciones en museos. Ahora que la organización de la empresa y la parte económica están en las buenas manos de nuestros cincuenta empleados, podemos centrarnos en nuestro producto y desarrollarlo. Además de carteras de todo tipo, hacemos balones de fútbol y hasta sacos de boxeo. Todo reciclado. Casi todo es reciclable, menos nuestros bolsos, porque duran toda la vida.
Para nosotros, cuidar el medio ambiente es fundamental. De hecho es una preocupación constante. Aunque no somos una marca ecologista. Tampoco somos una marca de moda. Somos parte de la industria de la moda, sí, pero actuamos de forma diferente. Ponemos más atención en el aprovechamiento de los materiales y en el tiempo de producción.
Tampoco nos gusta que nos clasifiquen dentro del "circo" de la moda. Nosotros pensamos que el mundo de la moda debe reflexionar. Tener más cabeza, ser consecuente y pensar en el futuro. Nuestros productos son únicos y diseñados completamente con materiales reciclados. Utilizaremos más de cien toneladas de lona de camión en el 2008.
Además aceptamos propuestas y diseños de la gente. Se pueden poner en contacto con nosotros y sugerirnos o proponernos lo que sea. Y nosotros les sugerimos que se compren uno de nuestros bolsos. Pueden guardar en él lo que quieran. El iPod, la cartera, el móvil, un libro y por supuesto, algo de chocolate suizo".
